EL
ESTRÉS AFECTA AL 59% DE LOS TRABAJADORES ESPAÑOLES
El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo se dedica este año al estrés laboral, un trastorno que ha crecido a nivel mundial.
El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo surgió en 2003 para promover el trabajo seguro, saludable y digno, pero también sirve de homenaje a todos aquellos trabajadores que son víctimas de accidentes laborales o enfermedades profesionales.
Datos como los de la última tasa de siniestralidad en
España, hechos públicos con motivo de este día, demuestran que es necesario un
esfuerzo por parte de las administraciones y las empresas para tratar de
ponerle freno a un problema que no sólo se cobra vidas y empeora la salud de
los trabajadores —una razón de peso— sino que además supone un coste de 900
millones de euros al año a las arcas de la Seguridad Social. El aumento del 5,8% en la siniestralidad por
culpa de los 449.223 accidentes que se registraron en 2015 pone sobre la mesa
esa necesaria inversión que se debe hacer en materia de prevención.
Pero si importante es conocer y estudiar la incidencia
del número de accidentes laborales (mayor en La Rioja y Murcia), lo es también
atender a otras enfermedades que hasta hace poco no se han estudiado lo
suficiente.
El estrés laboral, un problema global
El estrés es una de ellas. A esta enfermedad, que
acarrea otra serie de problemas como angustia, cansancio o incluso
trastornos físicos graves, se dedica este año el Día
Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
La mitad de los trabajadores europeos considera el estrés un “elemento común”.
En España la cifra se dispara, y lo sufren hasta el 59% de los empleados, según los últimos datos del Instituto Nacional de
Estadística (INE).
La cuestión es que no fue hasta los años 60 cuando se
hizo evidente que las prácticas organizativas y de gestión influían en la salud
mental de los trabajadores. Hoy en día han surgido incluso nuevos términos como el ‘burnout’ para denominar el
síndrome del trabajador quemado.
La crisis económica ha contribuido a que estas
prácticas tengan peores consecuencias que nunca. Un informe de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) pone sobre la mesa que la
ambigüedad de roles, la sobrecarga de trabajo, la poca satisfacción del trabajo
y la tensión laboral están directamente relacionadas con el estrés. Factores
que se han acentuado durante la recesión debido al aumento del desempleo, la
pobreza y la exclusión social. Pero es una situación que se agrava ya que no
afecta sólo a los trabajadores que han sufrido despidos sino también a quienes
han ‘sobrevivido’ a las reestructuraciones. Quienes se quedan “pueden
experimentar sentimientos de culpabilidad respecto a los compañeros
despedidos”, además de miedo a perder sus empleos.
Más de 320 expertos de 54 países de todo el mundo (12
de España) afirman en este análisis que el estrés es ya hoy un “problema
global” y más grave sobre todo en sectores como la asistencia sanitaria, la
educación, los servicios y el sector público en general. Pero también en el
transporte o la construcción.
Recomiendan actuar desde varios ámbitos:
- Prevenir
enfermedades y accidentes
- Mejorar las
condiciones y la organización del trabajo
- Incorporar
factores de riesgo y los riesgos psicosociales en las medidas de gestión
de riesgos
- Desarrollar
sistemas de apoyo social para los trabajadores en el lugar de trabajo
- Evaluar las
necesidades de la empresa, sin olvidar las interacciones de la organización,
pero tampoco del individuo
Es fundamental hoy en día que las empresas apuesten por
proteger a sus empleados y los expertos sugieren incluir en los planes de
prevención de la empresa un protocolo contra el estrés laboral. Además, también
puedes establecer tu propio protocolo, en el que no deben faltar consejos como
estos:
- Identifica la
fuente del estrés y el modo en que reaccionas ante él. Puedes, por
ejemplo, llevar una agenda durante dos semanas con anotaciones para que te
facilite esta labor.
- Pon límites y
desconecta. La vida digital ha contribuido a eliminar fronteras entre
trabajo y vida personal. Recupera los límites. No respondas al teléfono
cuando ya has terminado tu jornada laboral e intenta no revisar el correo
en los momentos de descanso. Si te lo puedes permitir, desconecta unas
horas el móvil y céntrate en alguna actividad ajena al trabajo.
Relájate y haz ejercicio. El ejercicio físico contribuye a sobrellevar mejor la presión laboral.
Siempre que puedas, incluye en tu rutina unos minutos de ejercicio. Disciplinas
como el yoga añaden a este punto algo de meditación y relajación que siempre te
vendrá bien.
FUENTE:
https://blog.segurosrga.es/el-estres-laboral-un-problema-que-afecta-al-59-de-los-trabajadores-espanoles/


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